NOTA PUBLICADA POR radio.unr 103.3

La creciente demanda de insumos para la explotación de hidrocarburos no convencionales en Neuquén impulsa la extracción intensiva de arena en el Delta del Paraná, en medio de serias advertencias por la falta de evaluaciones ambientales y el incumplimiento de normativas de protección de los ecosistemas fluviales. En “El Día Está Después”, el abogado Jorge Daneri brindó su mirada al respecto.

El avance de la explotación hidrocarburífera no convencional en Vaca Muerta ha desencadenado una masiva demanda de arena para la realización de fracking, método de extracción que inyecta agua, arena y químicos a alta presión para fracturar la roca.

Cada pozo no convencional requiere entre 11.000 y 15.000 toneladas de este insumo, proveniente en un 70% a 80% de la provincia de Entre Ríos, desde donde parten diariamente miles de toneladas transportadas en camión hacia el sur del país como lo cuenta el abogado y experto en ambiente Jorge Daneri en diálogo con Jorgelina Hiba en “El Día Está Después” de RADIO UNR.

TRANSFORMANDO EL PARANÁ. Esta dinámica de traslado masivo está transformando a la región del río Paraná en un polo minero extractivo, provocando alertas por el impacto ambiental que genera un salto de escala logístico sin precedentes.

El abogado y experto en ambiente Jorge Daneri remarcó la paradoja institucional que atraviesa la provincia de Entre Ríos, al señalar que “se trata de la única jurisdicción del país que prohíbe el fracking por ley en su territorio, pero simultáneamente se convirtió en el principal abastecedor de la arena indispensable para esa industria”.

Asimismo, denunció que “la extracción del material se realiza dentro de áreas naturales declaradas protegidas por ley en 2006, las cuales hoy se encuentran desamparadas”.

“Entre Ríos es la única provincia en el país que por ley prohíbe el fracking y a la vez es el mayor proveedor de la arena que necesita”.

SIN EVALUACIONES. Daneri advirtió además sobre la ausencia de evaluaciones ambientales estratégicas y acumulativas, sumado a la inactividad del Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible del Delta del Paraná (PIECAS) frente a este escenario.

“La escala de mega impacto desarticula todo el funcionamiento natural del sistema de humedales”

“ZONA DE SACRIFICIO AMBIENTAL”. A este panorama se suma la reconfiguración de la infraestructura portuaria regional, reflejada en proyectos como la reactivación de la Terminal 1 en Villa Constitución para operar como puerto arenero, lo que ha generado la protesta de vecinos por la polución del aire y la contaminación sonora.

De acuerdo con Daneri, estos megaproyectos “avanzan omitiendo el tratamiento de la Legislatura provincial y el abordaje interjurisdiccional exigidos por la Constitución de Entre Ríos y la Ley de Libertad de los Ríos”.

De este modo, la región enfrenta el riesgo de consolidarse como una “zona de sacrificio ambiental” orientada a abaratar los costos del transporte petrolero.