Desde La (Re) Verde expresamos nuestra solidaridad con las y los activistas de Greenpeace que han sido procesados por participar de una protesta pacífica en defensa de los glaciares.

La defensa de los glaciares no es un acto delictivo. Es una expresión legítima de compromiso con bienes naturales que resultan esenciales para la vida y cuyo deterioro compromete el derecho de las generaciones presentes y futuras a disponer de agua.

Nos preocupa especialmente que, en un contexto en el que se multiplican las presiones sobre los territorios y sobre las normas destinadas a protegerlos, quienes reclaman públicamente por su preservación terminen enfrentando procesos judiciales. Una sociedad democrática no debería criminalizar la protesta ambiental, sino garantizar las condiciones para que pueda ejercerse de manera pacífica.

Los glaciares no tienen voz propia. Por eso, quienes se movilizan para defenderlos están ejerciendo también una responsabilidad ciudadana: hacer visible aquello que intereses económicos y decisiones políticas pueden intentar relegar.

La (Re) Verde se solidariza con los activistas procesados y reivindica el derecho a la protesta pacífica, a la participación ciudadana y a la defensa pública de los bienes comunes.

Defender los glaciares no es un delito. Es defender la vida.