Durante más de medio siglo, la llamada “tragedia de los comunes” operó como uno de los relatos más eficaces del pensamiento económico y político dominante. Presentada como una verdad casi natural, sirvió para justificar cercamientos, privatizaciones y procesos de despojo que redefinieron la relación entre sociedad y naturaleza. Allí donde había gestión colectiva, normas compartidas y cuidado territorial, el discurso hegemónico vio desorden, abuso e ineficiencia.

En La redención de los comunes, se propone desmontar ese mito fundacional. No como un ejercicio académico, sino como una intervención política en un momento marcado por la profundización de la crisis ecológica y por el avance de discursos que vuelven a presentar la privatización como única salida posible. El texto sostiene que la degradación ambiental no es consecuencia del carácter compartido de los bienes, sino del productivismo que atraviesa tanto al neoliberalismo como a los desarrollismos progresistas.

Desde la ecología política, el ensayo recupera a los bienes comunes como una forma histórica, social y democrática de organizar la vida en un planeta con límites biofísicos. Agua, territorios, bosques, suelos y saberes no aparecen aquí como recursos a explotar, sino como entramados vitales cuya destrucción compromete cualquier promesa de bienestar futuro.

En un contexto argentino donde la negación de lo común vuelve a ocupar el centro del debate público, este texto invita a invertir la pregunta dominante: la verdadera tragedia no es que los bienes sean comunes, sino que hayan sido sistemáticamente negados. Recuperarlos no es un gesto nostálgico, sino una apuesta estratégica por la justicia ecológica, social y política.

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